Un controvertido fallo del Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires ordenó la realización de una nueva audiencia para determinar la pena del policía Juan Alberto García Tonzo, condenado a 21 años de prisión por el asesinato de Bastián Nehemías Escalante Montoya, un niño de 10 años que fue abatido de un disparo cuando salía de un club en Wilde, en julio de 2024.

Los jueces Víctor Horacio Violini y María Florencia Budiño, integrantes de la Sala III del Tribunal de Casación Penal, revocaron parcialmente la sentencia emitida por la jueza María Angélica Sayago del Castillo, titular del Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 de Avellaneda, que había condenado al oficial García Tonzo.
Un jurado popular determinó, por mayoría de 10 votos, la culpabilidad del policía por el delito de “homicidio agravado con arma de fuego” contra Bastián, y por unanimidad lo declaró responsable de “tentativa de homicidio con uso de arma y exceso en la legítima defensa” contra cuatro motochorros que intentaron robarle la moto minutos antes.
Aunque la Casación confirmó los delitos por los cuales fue sentenciado el agente, rechazó tres agravantes que la jueza Sayago del Castillo había tenido en cuenta para fijar la pena de 21 años de prisión y 10 años de inhabilitación para ejercer cargos policiales, así como para poseer o portar armas de fuego.
El primer agravante objetado fue la edad de la víctima, ya que la Sala III consideró que el homicidio con dolo eventual, tipificación con la que se condenó a García Tonzo, no varía por tratarse de un niño.
El segundo agravante rechazado fue la conducta posterior del policía, quien según consta en la causa, no brindó auxilio a Bastián luego del disparo. La jueza Sayago del Castillo había señalado que el arrepentimiento expresado por García Tonzo, en sus últimas palabras, “fue percibido como una manifestación meramente formal”, y que “ni sus palabras ni su semblante parecieron sinceros”.
El tercer agravante cuestionado fue el uso abusivo del arma de fuego en un horario en el que el barrio registraba movimiento por la salida de niños de un club y de una escuela ubicados en la misma cuadra.
El abogado Matías Morla, representante de la familia de Bastián Escalante Montoya, manifestó a Clarín su desacuerdo con el fallo de Casación, aunque coincidió en mantener la condena a García Tonzo y evitar un nuevo juicio.
“No estamos para nada de acuerdo con revisar la cantidad de años. Vamos a seguir pidiendo la máxima pena para los delitos por los que fue condenado, es decir, 33 años. En el juicio, y tal como confirmó la Sala, quedó probado que disparó sin medir las consecuencias, ignorando el entorno, que su vida no estuvo en peligro y, sobre todo, que no actuó una vez cometido el hecho”, afirmó.
Morla resaltó además “la valentía de la fiscal Mariela Montero”, quien acompañó el reclamo de la acusación particular. “Juntos continuaremos luchando para que García Tonzo cumpla la condena dictada por la jueza”, expresó.
El letrado subrayó que la Sala consideró “no fundado ni argumentado el daño causado a la familia de Bastián”, lo que calificó como “una locura”. Recordó que la madre del niño no pudo volver a trabajar y está en tratamiento psiquiátrico, mientras que el padre sufrió ataques de pánico y tuvo que seguir trabajando siendo el único sostén. “La familia se rompió y nunca más será la misma”, señaló.
Finalmente, Morla ratificó que los agravantes atribuidos a García Tonzo están comprobados: “Primero, por ser funcionario público; además, por tratarse de un menor; y, lo más grave, porque nunca mostró arrepentimiento, jamás habló con la familia de Bastián y ni siquiera se acercó a la madre para ayudarla tras el incidente”.
El crimen de Bastián ocurrió el 10 de julio de 2024, cuando el niño recibió dos disparos por parte de García Tonzo mientras regresaba en bicicleta de jugar al fútbol acompañado por su madre.
Alrededor de las 20:15, cuatro delincuentes en dos motos intentaron robarle la moto Bajaj Rouser NS 200 al oficial, que esperaba a su hijastro en la puerta de la escuela nocturna del barrio, situada a pocos metros del club.
El policía, que estaba de franco y vestido de civil, sacó su arma reglamentaria y disparó, provocando la muerte del menor.
García Tonzo fue detenido y liberado días después por la jueza Estela del Carmen Mollo, del Juzgado de Garantías N° 2 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, quien consideró que se trató de un “homicidio en legítima defensa”.
El abogado de la familia apeló esa medida y logró que se revocara la excarcelación, por lo que el policía llegó a juicio detenido.
El jurado popular lo declaró culpable de “homicidio agravado con arma de fuego” y de “tentativa de homicidio con uso de arma y exceso en la legítima defensa” respecto de los cuatro motochorros que intentaron robarle minutos antes.
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